
Resumen
La creatividad es una de las fortalezas del carácter incluidas en el modelo VIA de la psicología positiva, desarrollado por Peterson y Seligman (2004). Tradicionalmente asociada al arte o a la innovación excepcional, la psicología positiva propone una comprensión más amplia y accesible de la creatividad: como la capacidad humana de generar ideas originales y valiosas, de reinterpretar la realidad y de encontrar nuevas formas de actuar ante los desafíos cotidianos. Este artículo ofrece una visión profunda de la creatividad como fortaleza psicológica, analizando sus fundamentos teóricos, su relación con el bienestar, el sentido y el crecimiento personal, así como estrategias prácticas para desarrollarla en la vida diaria. Desde este enfoque, la creatividad deja de ser un don reservado a unos pocos para convertirse en un recurso entrenable al servicio de una vida más plena y significativa.
1. Introducción
Durante mucho tiempo, la creatividad ha sido concebida como una capacidad excepcional, casi misteriosa, atribuida a artistas, científicos brillantes o genios incomprendidos. Esta visión elitista ha contribuido a que muchas personas se perciban a sí mismas como “no creativas”, relegando esta capacidad a un ámbito ajeno a su vida cotidiana.
La psicología positiva propone un cambio radical de perspectiva. Desde este enfoque, la creatividad no es un rasgo exclusivo ni una habilidad extraordinaria, sino una fortaleza del carácter presente, en mayor o menor grado, en todas las personas. Se trata de una capacidad psicológica que puede desarrollarse, entrenarse y utilizarse para afrontar la vida con mayor flexibilidad, sentido y bienestar.
Incorporar la creatividad como fortaleza implica reconocer su papel no solo en la producción artística o intelectual, sino también en la resolución de problemas, la adaptación al cambio, la toma de decisiones, la construcción de proyectos vitales y la reinterpretación de las experiencias difíciles. En este sentido, la creatividad se convierte en un recurso esencial para el crecimiento personal y la resiliencia.
Este artículo analiza la creatividad desde el marco de la psicología positiva, situándola dentro del modelo VIA, explorando sus bases psicológicas y su contribución al bienestar, y ofreciendo orientaciones prácticas para cultivarla en la vida diaria.
2. La creatividad como fortaleza del carácter en la psicología positiva
2.1. Definición desde el modelo VIA
En el modelo VIA, la creatividad forma parte de la virtud sabiduría y conocimiento, que agrupa aquellas fortalezas cognitivas relacionadas con la adquisición y el uso del saber. Peterson y Seligman (2004) definen la creatividad como la capacidad de pensar en formas nuevas y productivas, generando ideas o comportamientos que son a la vez originales y útiles.
Esta definición subraya dos elementos esenciales:
- Originalidad, entendida como novedad o innovación.
- Utilidad, es decir, valor práctico o adaptativo.
La creatividad, por tanto, no se limita a producir ideas extravagantes o artísticas, sino que implica encontrar nuevas maneras eficaces de actuar, comprender o resolver situaciones.
2.2. Creatividad cotidiana y creatividad excepcional
La psicología positiva distingue entre:
- Creatividad extraordinaria, asociada a grandes logros culturales o científicos.
- Creatividad cotidiana, que se manifiesta en pequeñas decisiones, reinterpretaciones, soluciones prácticas y formas personales de afrontar la vida.
Es esta creatividad cotidiana la que resulta especialmente relevante para el bienestar psicológico. Encontrar una nueva manera de organizar el tiempo, reinterpretar un conflicto, iniciar un proyecto personal o redefinir una meta vital son actos creativos que tienen un impacto profundo en la calidad de vida.
2.3. Creatividad como recurso psicológico
Desde este enfoque, la creatividad cumple varias funciones clave:
- Facilita la adaptación al cambio.
- Promueve la flexibilidad cognitiva.
- Reduce la rigidez mental y emocional.
- Amplía el repertorio de respuestas ante la adversidad.
- Contribuye al sentido y la autoexpresión.
Así, la creatividad se convierte en un recurso central para el desarrollo humano.
3. Fundamentos psicológicos de la creatividad
3.1. Procesos cognitivos implicados
La creatividad se apoya en diversos procesos cognitivos, entre los que destacan:
- Pensamiento divergente, que permite generar múltiples alternativas.
- Asociación remota, que conecta ideas aparentemente inconexas.
- Flexibilidad cognitiva, que facilita cambiar de perspectiva.
- Curiosidad, que impulsa la exploración y el aprendizaje.
Estos procesos no operan de forma aislada, sino que interactúan dinámicamente con la motivación, la emoción y el contexto.
3.2. Emoción y creatividad
Las emociones desempeñan un papel crucial en la creatividad. La investigación en psicología positiva ha mostrado que las emociones positivas amplían el pensamiento y favorecen la exploración cognitiva (Fredrickson, 2001). Estados emocionales como el interés, la alegría o la serenidad facilitan la generación de ideas y la apertura a nuevas posibilidades.
Esto no significa que las emociones negativas bloqueen siempre la creatividad, pero sí que un clima emocional positivo sostenido favorece procesos creativos más flexibles y complejos.
3.3. Motivación intrínseca
La creatividad se ve especialmente potenciada por la motivación intrínseca, es decir, el interés genuino por la actividad en sí misma. Cuando las personas crean por placer, curiosidad o sentido personal, la creatividad fluye con mayor facilidad que cuando está exclusivamente guiada por recompensas externas.
4. Creatividad, bienestar y sentido
4.1. Creatividad y bienestar psicológico
Diversos estudios han mostrado una relación positiva entre creatividad y bienestar. Las personas que utilizan su creatividad de forma habitual tienden a experimentar:
- Mayor satisfacción vital.
- Sensación de autonomía y autenticidad.
- Mayor engagement con la vida.
- Menor rigidez ante el estrés.
La creatividad permite reinterpretar experiencias, encontrar significado y generar alternativas cuando las circunstancias son adversas.
4.2. Creatividad y sentido vital
Desde la psicología positiva, el bienestar no se limita a sentirse bien, sino a vivir una vida con sentido. La creatividad contribuye a este sentido al permitir:
- Expresar valores personales.
- Construir proyectos coherentes con la identidad.
- Transformar experiencias difíciles en aprendizaje.
- Imaginar futuros deseables y alcanzables.
En este sentido, la creatividad actúa como un puente entre la experiencia presente y la construcción de una narrativa vital significativa.
4.3. Relación con el modelo PERMA
La creatividad se relaciona directamente con varios componentes del modelo PERMA (Seligman, 2011):
- Emociones positivas, al generar disfrute e interés.
- Engagement, al facilitar experiencias de flow.
- Meaning, al permitir expresar valores y propósito.
- Accomplishment, al contribuir a la consecución de metas personales.
5. Desarrollar la creatividad en la vida cotidiana
5.1. Desmitificar la creatividad
El primer paso para desarrollar la creatividad es abandonar la idea de que “no soy creativo”. La creatividad no es un rasgo fijo, sino una capacidad que se fortalece con la práctica y la actitud adecuada.
5.2. Estrategias prácticas
Algunas estrategias respaldadas por la investigación incluyen:
- Cultivar la curiosidad y el aprendizaje continuo.
- Introducir pequeñas variaciones en rutinas habituales.
- Practicar la escritura reflexiva o creativa.
- Exponerse a nuevas experiencias y perspectivas.
- Permitir el error como parte del proceso creativo.
- Dedicar tiempo a actividades que generen flow.
5.3. Creatividad y autoconocimiento
La creatividad se potencia cuando está alineada con otras fortalezas del carácter. Identificar cómo se combina con fortalezas como la curiosidad, la perseverancia o la perspectiva permite un uso más consciente y eficaz.
6. Creatividad y desarrollo personal
Desde el coaching y el desarrollo personal, la creatividad es una herramienta poderosa para:
- Reformular problemas.
- Diseñar metas significativas.
- Superar bloqueos vitales.
- Ampliar la percepción de posibilidades.
- Reconectar con la motivación intrínseca.
Trabajar la creatividad no implica “inventar” una nueva vida, sino reinterpretar la propia experiencia desde una mirada más flexible, abierta y constructiva.
7. Conclusiones
La creatividad, entendida como fortaleza del carácter, es mucho más que una habilidad artística: es una capacidad psicológica esencial para adaptarse, crecer y construir una vida con sentido. Desde la psicología positiva, cultivar la creatividad significa ampliar nuestra forma de pensar, sentir y actuar ante la realidad.
Desarrollar esta fortaleza nos permite afrontar los desafíos cotidianos con mayor flexibilidad, generar bienestar sostenible y conectar con lo que realmente nos importa.
Si deseas explorar tu creatividad, aprender a utilizarla como recurso personal y desarrollar un proyecto vital más coherente y significativo, estaré encantado de acompañarte a través de procesos de coaching basados en evidencia científica.
Tu creatividad no es un lujo.
Es una fortaleza. Y puede empezar a desplegarse hoy.
Referencias
Peterson, C., & Seligman, M. E. P. (2004). Character strengths and virtues: A handbook and classification. Oxford University Press.
Seligman, M. E. P. (2002). Authentic happiness. Free Press.
Seligman, M. E. P. (2011). Flourish: A visionary new understanding of happiness and well-being. Free Press.
Fredrickson, B. L. (2001). The role of positive emotions in positive psychology: The broaden-and-build theory. American Psychologist, 56(3), 218–226.
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